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Preguntas frecuentes

Las que hace todo el mundo el primer día, con las palabras con las que se hacen. Si la tuya no está, escríbenos y la añadimos.

El diagnóstico

¿Qué son las manchas café con leche?

Son manchas planas de color marrón claro, con el borde bien definido, que aparecen en la piel normalmente durante los primeros años de vida. No pican, no duelen y no se convierten en nada. Muchas personas sin ninguna enfermedad tienen una o dos; lo que orienta hacia una neurofibromatosis tipo 1 es tener seis o más de cierto tamaño, junto con otros signos.

Herencia y genética

¿Por qué le ha pasado a mi hijo, si en mi familia no hay nadie?

Porque en aproximadamente la mitad de los casos la alteración genética aparece de nuevo, en esa persona, sin venir de ningún progenitor. Se llama mutación de novo y ocurre por azar durante la formación de las células reproductoras o en las primeras divisiones del embrión. No la provoca nada que hicierais durante el embarazo, ni la alimentación, ni el estrés, ni ningún medicamento.

¿La neurofibromatosis se contagia?

No. Es una enfermedad genética: está escrita en el ADN de la persona desde antes de nacer. No se transmite por contacto, ni por compartir espacio, ni de ninguna otra forma. Un niño con neurofibromatosis puede ir al colegio, a la piscina y a cualquier sitio con total normalidad.

¿Pueden tenerla mis otros hijos?

Depende de si alguno de los progenitores tiene la enfermedad. Si uno la tiene, cada embarazo tiene un 50 % de probabilidad de transmitirla, porque la herencia es autosómica dominante. Si ninguno la tiene y el caso ha sido una mutación nueva, la probabilidad de que se repita en otro hijo es muy baja, aunque no exactamente cero. Esto es exactamente lo que resuelve una consulta de consejo genético, y merece la pena pedirla.

El día a día

¿Podrá ir al colegio con normalidad?

Sí. Lo que sí es frecuente en la neurofibromatosis tipo 1 son las dificultades de aprendizaje y de atención, que aparecen en una proporción alta de niños y que se manejan bien si se detectan pronto. Merece la pena hablar con el centro y pedir la valoración del equipo de orientación: de ahí salen las adaptaciones y, si procede, las becas para necesidades específicas de apoyo educativo.

¿Puede hacer deporte?

Como norma general sí, y conviene que lo haga. Las excepciones son concretas y las marca el equipo médico: por ejemplo, si hay una lesión ósea en una pierna o una escoliosis importante, puede que se desaconseje algún deporte de impacto. Fuera de eso, no hay motivo para apartar a un niño de la educación física ni del deporte que le guste.

¿Duele?

En la neurofibromatosis tipo 1 lo habitual es que los neurofibromas cutáneos no duelan, aunque algunos molesten o piquen. En la schwannomatosis, en cambio, el dolor es el síntoma principal y a veces el único, y es un dolor que responde mal a los analgésicos habituales. Si hay dolor, hay que decirlo en consulta: existen unidades del dolor y no hay ninguna razón para aguantarlo.

¿Da derecho al certificado de discapacidad?

No de forma automática por el diagnóstico. El certificado se concede valorando cómo afecta la enfermedad a cada persona, y por eso dos personas con la misma etiqueta pueden salir con grados distintos. Merece la pena solicitarlo igualmente: a partir del 33 % se abre la puerta a becas, ventajas fiscales y otras ayudas. En «Derechos y ayudas» está explicado dónde se pide en Andalucía.

Seguimiento y tratamiento

¿Tiene cura?

Hoy no hay ningún tratamiento que elimine la enfermedad. Sí hay seguimiento, que sirve para detectar a tiempo lo que hay que tratar, y hay tratamientos concretos para algunas de sus manifestaciones: cirugía cuando procede y, en niños con determinados neurofibromas plexiformes inoperables, fármacos inhibidores de MEK. Que no haya cura es justamente la razón por la que financiamos investigación.

¿Afecta a la esperanza de vida?

La mayoría de las personas con neurofibromatosis tipo 1 llevan una vida larga. Las series publicadas describen una esperanza de vida algo menor que la de la población general, y esa diferencia se concentra en un grupo pequeño con complicaciones concretas. Es una de las razones del seguimiento periódico: casi todo lo que importa se maneja mejor si se ve pronto.

¿A qué especialista tenemos que ir?

La neurofibromatosis toca muchas especialidades a la vez: neurología, dermatología, oftalmología, traumatología y genética. Por eso lo recomendable es que el seguimiento lo coordine una unidad con experiencia en la enfermedad en vez de ir por libre a cada consulta. El punto de partida es tu pediatra o tu médico de familia, que es quien puede pedir la derivación.

¿Cuántas revisiones hacen falta al año?

Depende mucho de la edad y de cómo se manifieste. En la infancia lo habitual es una revisión anual que incluya piel, vista, crecimiento, columna, tensión arterial y desarrollo escolar, y consultas adicionales solo si aparece algo. No hay un número igual para todo el mundo: lo fija el equipo que lleva el caso.

La asociación

¿Hay que ser socio para que me atendáis?

No. Puedes escribirnos y te respondemos igual. Hacerse socio sirve para otra cosa: una asociación con socios detrás entra en sitios donde una familia sola no entra, y sostiene lo que financiamos.

¿Solo atendéis en Almería?

Nuestro ámbito es andaluz y estamos en Almería, que es donde hacemos los encuentros presenciales. Por correo respondemos a quien escriba, viva donde viva. Si estás en otra comunidad, además, te podemos orientar sobre qué asociación te queda más cerca.